miércoles, 16 de octubre de 2013

iPod, iPad, iNútiles e iNfierno


Hoy me he levantado perezoso del tirón; me he levantado cariñoso y respondón; generoso y tacaño; huraño y afable; con ánimo de sable y de seda; logopeda y gañán; satán y divino; supino y boca abajo; con trabajo y en paro; raro y semejante; pero me he levantado y eso ya es bastante.
Me he levantado hipócrita y farsante. Con ganas de criticar y amonestar la incoherencia, la desfachatez y el egoísmo, aun siendo perfiles que practico yo mismo.
En los días que vivimos, nuestras mayores preocupaciones de cara a la galería parecen ser el desempleo, la corrupción, el fraude, los problemas económicos, la sanidad, la educación… Nos quejamos del paro siendo el sedentarismo nuestro objetivo. Criticamos a los corruptos porque nos gustaría a nosotros estar en esa posición. Ponemos a parir a quien defrauda, salvo que sea futbolista en cuyo caso se le aplaude y ovaciona. Opinamos de la crisis económica nacional cuando no sabemos gestionar ni nuestra casera paga mensual. Ponemos el grito en el cielo cuando nos quieren cobrar una mínima parte de la sanidad, mientras nos gastamos el sueldo en las porquerías insanas que nos matan. Exigimos educación a base de griteríos, insultos, empujones y agravios.
La naturaleza del ser humano de hoy en día es hipócrita. Nuestro reflejo es la incongruencia y la hipocresía de quien dice sentir pena por los demás. Nos sentimos que no somos nadie sin nuestros televisores, nuestros ordenadores, tablets, teléfonos móviles. Pero, ¿cómo conseguimos tener esta tecnología en nuestras manos? Es gracias a los miles de pobres seres humanos que malviven 24 horas al día en condiciones que ni nos imaginamos. Y eso no nos importa. Perfectamente podríamos elegir el vivir cómo en la época de las velas , las cartas y los caballos. Pero preferimos dejar que algunos sufran estando muy muy lejos de nosotros y quedarnos satisfechos con nuestra obra simplemente dejando un puto comentario “de lástima y condolencia” en cualquier red social a través de nuestros dispositivos electrónicos, los mismos que fueron fabricados con el sudor, la sangre y la vida de aquellos bajo los que escupimos las palabras virtuales.
EPÍLOGO: “El lugar más ardiente en el infierno está reservado para quienes, en un periodo de crisis moral, se mantienen neutrales.” Dante

8 comentarios:

Rubén García dijo...

Mierda, voy a ir a la parte del infierno que no tiene aire acondicionado... Quién se apunta?

Pablo R.D. dijo...

Que banalidad la tuya... no sólo no irás a la parte sin aire acondicionado sino que allí hasta los M&M's se derriten

¿Qué c_ñ_ haces despierto tan temprano?

Rubén García dijo...

Pablo, el proyecto no se hace solo... mira que he tardado tiempo en darme cuenta! jajajaja

Pablo R.D. dijo...

Ya veo, ya...
Por lo menos me alegro de que poco a poco vayas "aprendiendo". Al menos no eres como aquellos que ven el problema y siguen igual. Como aquellos que ante la "amenaza" del infierno siguen mostrando su neutralidad, opinando ni "yeahh" ni "buuuu" sino un roñoso, insustancial, pasota e indiferente "bah". Sin rencores: ¡¡¡¡Viva la libertad de opinión!!!!

Rubén García dijo...

Ahh no, el "bah" es mio! Me ha gustado mucho el tochaco que has escrito pero he pensado que al mostrarme indiferente tendría más sentido mi primer comentario...

Pablo R.D. dijo...

Veeeeeeeste a la Mieeeeeerda!!!!!

Rubén García dijo...

De Valladolid centro? XD

Pablo R.D. dijo...

De Los Alcázares Sur, que es a donde me voy a mudar en Diciembre.