viernes, 13 de septiembre de 2013

Carta de Bienvenida


Mi querido Josué:
 
Hace ya 16 días que saliste a la luz para que te conociéramos por fin. La espera fue corta por la increíble experiencia de sentirte dentro del vientre de tu madre, a la vez que fue larga por la enorme expectación y las ganas inmensas que teníamos de verte.  Por el momento tus sentidos se van afinando poco a poco. Idílicamente empiezas a oler el aroma del cariño; empiezas a palpar el calor del abrazo protector; empiezas a observar la cara de la felicidad; empiezas a saborear los besos y empiezas a oir el latido de la vida. Crudamente, lo que hueles es tu propia mierda, lo que palpas son tus rechonchos mofletes, lo que ves son caras borrosas, babosas y con gesto estúpido, lo que saboreas es el pezón sudao’ de tu madre y lo que oyes son las gilipolleces del inútil de tu padre. En estas primeras semanas de estancia en el mundo exterior, irás adaptándote al entorno: la suavidad de los ropajes de tu cuna, las cosquillas de la brisa vespertina, la calidez de los rayos del sol mañanero, las dulces melodías de los cánticos maternos, el poco agradable sonido del timbre, la brusca invasión de gente rara, las ásperas manos que te sobarán, la suciedad de los labios babosos besuqueándote. Te llamarán “Rey de la casa” pero no serás más que el bufón con el que todos ríen por tus gestos, tus sonrisas y llantos, por tus carnes magras, por tus pelos, por tus huevos descompensados…  Ante esto sólo te puedo aconsejar paciencia y memoria. Memoria para no olvidar las caras de todos los gañanes y paciencia para esperar el momento en el que puedas mandarles a que te chupen los huevos descompensados.
Mas no te desanimes, aparte de tus papis, de tus güelos y titos, vas a tener la fortuna de estar rodeado de gente buena. Son pocos, pero son los mejores. Ahora que tus ojos se van acostumbrando a la luz, ahora que va aclarándose su coloración, podrás ver con más nitidez las caras de tus protectores.
- Mazinger Lázaro y sus botellines fuera, arrancará de tus entrañas las risas, las vitaminas más enriquecedoras del buen humor. Aunque repetitivo, nunca pierde su eficacia.
- BatKiko, ausente y sumergido en el silencio, el silencio que te protegerá de los curiosos. Cuando se quite la máscara, descubrirás su riqueza interior.
- Son Cristóbal, el super saiyan guardián de la bondad. Lo arriesga todo por el mundo, siguiendo en su idílica búsqueda de las bolas de dragón que le devuelvan la vida.
- El Capitán Rubén, soldado de barras (del bar) y estrellas (de la noche), cuyo escudo de réplicas te concederá sabiduría. Vive congelado en sus expectativas y voluntad,  esperando revivir en un mundo más avanzado.
- IronPedro, excéntrico filántropo cuya locura te aportará la melodía de acordes de cordura y serenidad. Cambiando habitualmente su armadura de ilusiones y objetivos, las cuales al igual que la tecnología, en poco tiempo quedan desactualizadas.
Ellos son tu familia. No estarán siempre contigo, pero cuando realmente lo necesites, ellos acudirán raudos a tu encuentro, pues por ello son héroes, personajes eminentes que encarnan la quinta esencia de los rasgos claves valorados en mi cultura, poseyendo habilidades y rasgos de personalidad idealizados que les permiten llevar a cabo hazañas extraordinarias y beneficiosas.
En definitiva, bienvenido al mundo. Bienvenido a nuestras vidas.
Con cariño,
Tu padre.

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