El día de hoy se disfraza de sosiego, calma y tranquilidad no dejando ver ni la preocupación ni la inquietud que llevo dentro desde aquella noche disfrazada de reunión coloquial en la que sólo nos quedamos tú y yo, disfrazados de sinceridad y deseo.
En el día de hoy vuelvo a ocultar mi descontento bajo el antifaz de la sonrisa forzada y vuelvo a cubrir este blog con la capa de franqueza que no suelo abandonar en el diván de la hipocresía.
Del mismo modo, la providencia se camufla entre estrafalarios embozos para anunciarme que de nuevo no me disfrazaré de fiestas ni multitudes. Visitas familiares, planes no planificados, gastos desgastados y demás viruta brillante cual lentejuela, adornan la negación y la desgana.
Del mismo modo la gente sale a la calle con los bolsillos llenos de máscaras de las que irán echando mano según lo requiera el momento, mostrando no lo que uno es, sino lo que los demás demandan, envolviendo a la falsedad con el disfraz de las buenas maneras.
En el día de hoy mis obligaciones se engalanan con el vestuario extravagante que últimamente cubre mis certezas de desvíos corregibles, hacia los que me encamina el tiempo disfrazado del excelente profesor y amigo traidor que todos sabemos que es.
El día de hoy se disfraza de serenidad, firmeza y valor disimulando el miedo a comprobar que lo que busco es sólo la careta sentimental con la que disfrazar un simple capricho.
Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Carnavales del día a día
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2 comentarios:
¿Lo has encontrado ya, Rubén?
Ahora si capullo. Pero claro, si no me dices nada cualquiera desenmascara todo este embrollo. También es verdad que yo me eximo de toda culpabilidad en referencia a los planes no planificados!!
Bueno, a ver si la semana esta que viene nos vemos un rato. Que te vaya bien!!!
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