viernes, 7 de noviembre de 2008

Entresijos entre tapas

La sabiduría popular pregona que la primavera la sangre altera pero lo cierto es que hay quien tiene los glóbulos rojos alterados sea cual sea la estación del año. Es decir, en primavera la sangre se altera, en invierno nos ponemos tiernos, en verano nos cogemos de (o me la coges con) la mano (según lo romántico que esté uno o sea año bisiesto) y en otoño... (vamos, lo dicho, que depende de si estamos en año bisiesto). Este síntoma puede deberse bien a necesidades fisiológicas insatisfactoriamente, penosamente o nulamente cubiertas. No obstante en algunos individuos ese estado es algo permanente que va implantado en su genoma. Hay quien se resiste a aceptarlo y lucha por encerrar y ocultar los efectos. Hay quien se hunde al descubrir lo que uno es al mirarse al espejo. Y hay quien asume su condición y le saca todo el partido posible.
Me siento en la obligación y en la necesidad de abrir en este blog un escaparate de entradas dirigidas, protagonizadas y dedicadas al género femenino. Os animo a que cada uno participe con sus pensamientos, vivencias, impresiones, gustos, deseos, y en general todo punto de vista con el que cada uno ve a las mujeres.
Hablemos de las mujeres de nuestra vida de una manera cristalina desgarrando la corteza dura que aísla nuestro carácter de macho insensible y que el tiempo trabe lentamente las conclusiones oportunas (¡¡¡¡!!!!)
De antemano, pido perdón por sacar el tema tras la parrafada hormonal de apertura que he escrito, pero esta está siendo una entrada sin orden, sin compromiso, sin leyes, sin directrices y sin relecturas, lo cual no me aleja ni mucho menos del camino pretendido.
La mujer es el caos que rompe nuestra mesura al mismo tiempo que equilibra nuestro desorden.

2 comentarios:

Pedro dijo...

No se si tendré el valor Pableras. A ver si tengo un dia de esos tontos y me da por escribir algo sobre el tema. Me da a mi que puede ser bastante patético.

Pablo R.D. dijo...

Ya sea por valor, por tontería o por patetismo, la cuestión es hacer algo diferente.
Por cierto, ¿podrías decirme alguna entrada mía que no sea patética?. Pues eso.