La madre que os parió a todos y cada uno de aquellos que en algún momento se subieron al carro de webodelia. Yo ya no sé que hacer para atraer vuestra atención y despertar algún impulso que os acerque a la iniciativa de escribir algo. A veces llego a pensar (e incluso a decir), que ya ni siquiera os asomáis por aquí a leer lo que se va cociendo cada cierto tiempo. Es que no hay ni siquiera comentarios vuestros. Si escribo sentimentalismos, añoranzas y deseos melancólicos míos, pues eso, son míos y así se quedan. Si escribo cositas simpáticas y graciosas que hablan de alguna situación que os incumbe, pues eso, pasa sin pena y sin gloria. Si escribo acusaciones y quejas, pues eso, ya no os sentís ni mucho menos aludidos y mi carácter bullero pierde fuerza. Os veo con la mente repleta de cuestiones que incumben al efecto que las mujeres nos provocan, creo por ello una iniciativa a que planteéis vuestra manera de ver la cosas y sigo sin obtener respuesta.
Ahora bien, resulta que si viene un alto cargo del poder legislativo dentro del mundo medieval y se pone a bloquear cuentas por razones más o menos justas, coherentes, vagas y / o generales, entonces sí; entonces sí que vuestra labia digital se dispara.
Por lo tanto, no aceptaré que en ningún momento se me diga que no se sabe qué escribir. Vuestra capacidad para enlazar palabras, de la cuál nunca dudé, ha quedado más que demostrada (para más pruebas ver Anexo FORO)
Hoy doy rienda suelta a mi rebeldía enjaulada y porque ahora estoy aquí escribiendo esto que si no me lanzaba con un par de narices a atacar con mis legionarios, imperanos, equites imperatoris y héroe a la cabeza, tan poco numerosos como valientes, contra todos y cada uno de los miembros de esta alianza inicialmente lorquina y que paso a paso se ha visto encapotada por la manta del poder y la ambiZión.
Por otro lado, la intervención de “el juez” ayudó a vislumbrar 2 maneras totalmente diferentes de actuar ante una misma situación.
Eres culpable de un “delito”, te pillan, te acusan y te amenazan con una sanción. Puedes aceptar tu culpabilidad, asumir la sanción y eso te lleva a que la misma sea menor de lo esperado.
O bien, eres víctima de una investigación cercana a tu círculo que te salpica y con ello te ves acusado de las mismas infracciones pero siendo tú totalmente inocente. En ese caso te encabezonas, te niegas a ser tratado como un sablista y emprendes tu cruzada contra la injusticia con lo que te arriesgas a sufrir unas represalias más duras.
En un mundo traidor la justicia deja de tener sentido.
Dicen que lo justo es lo correcto, pero el dedo entra justo en el ojete y eso no es lo correcto.
Esto es una simple reflexión dentro de una entrada en la que simplemente quería advertiros del huracán que estáis despertando.
Epílogo: Por feroces que sean los vientos de dicho huracán, en ningún caso serían capaces de apagar la hoguera alrededor de la cual deberíamos sentarnos algún día (no dejes de incidir en la idea Pedrito).Ya queda menos para las vacaciones de Navidad. Hay que ir adornando el blog.
Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Rebelde en pausa
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1 comentario:
me sorprende que aún sigas poniendo en duda mi participación ya sea como lector o como escritor en este foro. Bueno, como escritor si la puedes poner, pero diariamente visito este foro.
Oye, al final ha salido bien, asi que hemos podido sacar algo en claro. Seas un incordio o cansino como yo, o aceptes tus pecados, se ha llegado al mismo sitio. De este modo he llegado a la conclusión de que seguiré siendo un incordio y os compadezco. Buena entrada por cierto :P
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