La lluvia limpia nuestro caparazón
Destapando nuestro miedo al trueno
Mientras huimos hacia el seno
De nuestra indecisión
Que nos hace despertar en cualquier colchón
Con el saco del placer lleno
Satisfechos por haber hecho pleno
En la quiniela de la decepción
Producto en que se transforma la pasión
Cuando yendo descontrolada nadie le puso freno
Y aún a riesgo de ser tomado como el pito del sereno
A ver quien le dice no a un revolcón
Y me da a mí la impresión
Que el texto se ha emborrachado de veneno
Y los versos que encadeno
Carecen como yo de sentido y explicación
Por lo tanto, falto de inspiración
Paso de poner más chorradas de relleno
Y me voy a Travian a cosechar centeno
Pues me lo reclama la población
Y tras fallar el intento de improvisación
Mandando legionarios a inspeccionar un nuevo terreno
Me da que hoy igual ni ceno
Ya que perder soldados me hunde en la depresión
Como se hunde el barro tras este chaparrón
Punto inicial de este escrito barreno
El cual con cierto apeno
Apaga las luces y cierra el telón
Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
jueves, 9 de octubre de 2008
Revoloteos de un día lluvioso
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