Vuelvo al redil de donde nunca salí, y si alguna vez pareció que estaba ausente es que todo hijo de humano tiene necesidad de liberarse de cosas que incluso no le suponen ningún trabajo, para a posteriori valorarlas mejor. Hablare hoy en esta buena hora de sentimientos que quizás alguno compartáis, u como mínimo os cachón deis, siendo una cosa u la otra, no me importa puesto que las palabras no valen nada a menos que se escriban donde deben.
Y serán pensamientos, sensaciones mas que anécdotas anteriormente y por todos recordadas, será lo que tenga que ser sin ni siquiera imaginar lo que darán de si estas líneas. En estos tiempos que corren todo se agolpa y volatiliza, lo que tu por fin sueñas no es mas que mezcolanza sin base alguna, a veces ves llover y solo crees que es agua, sin pensar que algo allí arriba puede que este llorando, y no hablo de dioses, como alguno creéis, es… agua. Cuando en un amanecer vemos el reflejo de un algo, ya sea un ser querido o de una persona amada, parece que es ese rayo de calor lo que nos insufla aire en el corazón para poder llevar a cabo nuestra empresa diaria, y mientras la hacemos nos damos cuenta de la lejanía física de esa persona, y nos aploma, y entristece. Cada cierto tiempo llegan atardeceres de hoja caduca y nos parecen muchos mas hermosos que los primaverales, para algunos será por la alergia, para otros quizás sea que ven en la caída de la broza el …cambio. Siempre me termino extendiendo pero para una vez que escribo hacedme el favor de seguid leyendo, pues las cosas importantes son las inapreciables pues si todo el mundo se diera cuenta, el aire se cambiaria por oro, y el verdor de valles, y montañas quizás por diamantes. Vivamos como podamos y soñemos cuanto podemos como diría aquel, podría ser el final, esta gran frase que no se donde coño almacenaba, pero no callare ahora pues quien sabe cuanto tiempo volverá a pasar hasta la próxima vez…menos del que piensas, no tan poco como piensas ahora…y cantemos el grito sordo del siempre complaciente sentido de hermandad al que siempre recurro en mis escritos, y por siempre jamás abrazados en la distancia, aun cuando parezca este el recodo del olvido, no es así, no busquéis el intríngulis de donde hago mención a cada uno pues esto es por todos igual es como he dicho el pensamiento en horas vacías de un “yo” que aun perdura.
P.D.: WEBODELIA, pongo el nombre del blog para ver si sale la entrada cuando busque en el Google dicho blog….xpp
Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
sábado, 25 de octubre de 2008
Vuelta al Redil
jueves, 9 de octubre de 2008
Revoloteos de un día lluvioso
La lluvia limpia nuestro caparazón
Destapando nuestro miedo al trueno
Mientras huimos hacia el seno
De nuestra indecisión
Que nos hace despertar en cualquier colchón
Con el saco del placer lleno
Satisfechos por haber hecho pleno
En la quiniela de la decepción
Producto en que se transforma la pasión
Cuando yendo descontrolada nadie le puso freno
Y aún a riesgo de ser tomado como el pito del sereno
A ver quien le dice no a un revolcón
Y me da a mí la impresión
Que el texto se ha emborrachado de veneno
Y los versos que encadeno
Carecen como yo de sentido y explicación
Por lo tanto, falto de inspiración
Paso de poner más chorradas de relleno
Y me voy a Travian a cosechar centeno
Pues me lo reclama la población
Y tras fallar el intento de improvisación
Mandando legionarios a inspeccionar un nuevo terreno
Me da que hoy igual ni ceno
Ya que perder soldados me hunde en la depresión
Como se hunde el barro tras este chaparrón
Punto inicial de este escrito barreno
El cual con cierto apeno
Apaga las luces y cierra el telón
martes, 7 de octubre de 2008
AUSIENCIX & OLVIDIX contra el Pesar
La asociación de la tribu era dura y consistente como los entresijos de cañas y las mezclas de barro y paja que edificaban los refugios de antaño. Su compenetración les hacía invencibles ante cualquier imprevisto. Allá donde fueran avanzaban portando la bandera de la unión y por escudo y lanza un sentido del humor envidiable. Con esa premisa se decidieron a invadir el extenso paraje de Internética Augusta. Allí fundaron una aldea pequeña, humilde y sencilla donde el poder de la palabra reinaba. Gracias a la aportación de todos y cada uno de los creadores, la aldea fue creciendo, fue transformándose en poblado, villa y metrópoli siendo visitada por cientos de pasajeros. Pero como bien es sabido de buenas intenciones está empedrado el Infierno y el benévolo propósito de uno de los fundadores se vio convertido en el origen de una concentración de grietas. Aunque en el fondo todo seguía igual que siempre he incluso daba la sensación de que el grupo podría salir fortalecido, lo cierto es que a ras de piel, la estructura de la legión se tambaleaba inducida por los afilados puñales que se catapultaban en forma de entradas como piedras y comentarios como vasijas de aceite hirviendo. Desde entonces la nube de la decadencia sobrevoló la aldea. La gran mayoría de los miembros del tropel se marcharon a una ciudad mayor, más concurrida y con mayores posibilidades para aquellos que ansían el ocio, guiados por tropas de germanos, galos y romanos, abandonando la aldea y sumiéndola en la más absoluta indiferencia. Allí quedó solamente uno. Algunos cuentan que fue un provocador y un bullero. Otros lo tacharon de chiflado y de primitivo. Unos pocos relatan que de vez en cuando se dejaba ver por la gran ciudad de Travian y por la extensa Lorquinus donde visitaba a sus antiguos compañeros. Existen mitos que hablan de que este guerrero jamás abandonó la aldea y que luchó fervientemente (junto al intermitente apoyo de su eterno aliado) por mantenerla viva a base de fuegos con llamas de palabras que emanaban chispas de doble sentido, irradiaban luces de ironía y dispersaban un calor rebosante de esperanza, amistad y simpatía. Algunos dirán que lo hacía para desahogarse, como vía de escape y escaparate para sus dudas e incertidumbres. Otros lo acusarán de cobarde por esconderse tras los muros de la palabra. Hay incluso quien pregona que su única intención era alcanzar la eternidad. Como en toda leyenda, como en toda fábula, las porciones de lo que es real y de lo que es ficción corre a cargo de la fe del lector.
Esta es la historia de la lucha contra la indiferencia, la desgana, el desinterés, la ausencia y el olvido.
jueves, 2 de octubre de 2008
Sino de becario
El término literal, “becario” no hace referencia más allá que aquel que está realizando una actividad por la cual recibe una cuantía económica proveniente de cierta institución y/o empresa. Es más, según el Diccionario de la Real Academia Española becario es aquella: Persona que disfruta de una beca para estudios / Colegial o seminarista que disfruta de una beca. (Nota: beca no es ningún sinónimo de cojín u otro artefacto que ayude a amortiguar el peso del cuerpo para que las articulaciones no sufran durante cualquier actividad que se realice arrodillado)
La cuestión es que la mente de la gente no alcanza más allá de, con perdón, una señora mamada.
Nuestros méritos laborales, nuestros galones académicos e incluso nuestra capacidad intelectual y voluntariosa se ve no sólo ensombrecida sino puesta en duda. Llevar el cartel de becario incluye en el lote el tener que soportar que todos te examinen de arriba abajo cerciorándose del nivel de desgaste de tus rodillas y examinando cualquier resto de cualquier sustancia que tengas en las comisuras de los labios.
La rabia me impulsa a gritar un ¡¡¡Basta ya!!!, pero esta expresión suele ir ligada a alzar al cielo azul nuestras manos blancas y echando un vistazo al ambiente que rodea a esta entrada, me resulta chocante y vergonzoso referirme a unas manos blancas. Por lo tanto me limito a declarar mi más profundo sentimiento de estar hasta los claveles, hasta los huevos e inclusive hasta los mismísimos cojones de tener que aguantar al graciosillo de turno con esa sonrisilla típica de aquel que porta la bandera del Japón sobre aquello que llaman culo.
Espero que nadie se sienta molesto por mi lenguaje grosero, ordinario, rudo, basto, chocarrero, tosco, bruto, agreste y soez. Es lo que es, hay lo que hay.
Y como siempre, a falta de no disponer de un teléfono para aludidos, dejo un recadito diciéndoles que yo, becario a mucha honra, estoy disfrutando como nunca. Allá cada uno con sus interpretaciones ya que yo me las paso por (viva las rimas).