El final no es más que el comienzo. Ayer hice el que espero sea mi último examen como universitario. El final de una forma de vida que me llevará a enfrentarme a otro tipo de exámenes. El final de una angustia saboreada tras su paso y que al igual que casi todo en esta vida, guarda algo que al final seguramente echaré de menos. El final de Septiembre está a la vuelta de la esquina y vendrá cogido de la mano del final del verano. Pero tranquilos, empieza Octubre, empieza el otoño, estación que para un alma melancólica como la mía no supone ni un principio ni un final, sino la continuación y, si cabe, la atenuación del sentimiento que baña esta entrada al igual que hizo con las anteriores. El final no es más que el comienzo, y aquí no hay puertas, cajas, botellines de cerveza ni probabilidades que valgan. He alcanzado el final de mi tanque de almacenamiento de cordura y se inicia el reinado de la locura disparando la sentencia que pregonan algunos y que dice que el comienzo de la amistad entre hombre y mujer es el final de lo posible, o el punto de origen de lo imposible. Final o no, lo que sí es, es el brote de un nuevo punto de discusión cuyo final nadie tiene claro, pues algunos acaban al final tachando todo lo defendido con anterioridad.
Hay finales que duelen, otros que alivian e incluso hay finales que asustan. Pero, esas impresiones, ¿son fruto caído del árbol de “el final” o por el contrario son provocadas por el comienzo que viene detrás? El final puede verse como un objetivo o como una consecuencia inevitable propia de nuestra existencia marcada siempre con un principio y un final. Pero, ¿de verdad tiene fecha de caducidad nuestra existencia? ¿De verdad comenzó en algún momento dado? ¿Hablamos en lenguaje temporal o espacial? ¿Tiene sentido hablar de principio y de final siendo insectos en un universo infinito para nuestros ojos? Quizá haya que observar con los ojos cerrados. Quizá no sea necesario marcar un comienzo para alcanzar un final. Quizá ahora que empiezo a desvariar alcance el final de mi incertidumbre.
Para aquellos que como yo, no entienden absolutamente nada de lo que he escrito, sólo se me ocurre recomendar echar un vistazo a un circuito de Scalextric.
En fin, que suele decirse que todo principio tiene un final, pero en este ambiente grisáceo me animo a añadir algo de color agarrándome a la idea de que el final no es más que el comienzo.
FIN (INICIO)
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miércoles, 17 de septiembre de 2008
El final no es más que el comienzo
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3 comentarios:
pablito tienes toda la razon todo tiene un principio y un fin, es es tan cierto como que el agua moja jajajajaja.cuando vas a venir por estas tierras? taluego
jaajajaja. Kiko eres la hostia!! que haríamos sin ti!!
Pablo realiza una entrada llena de incertidumbres y preguntas y lo resumes todo en una afirmación tan corta como la vida misma.
Visto lo visto yo me voy a aventurar como Kiko y voy a intentar dar luz a este dilema. Para mi la vida está llena de hitos más o menos importantes que necesariamente marcan el principio y fin de una etapa, pero que no necesariamente iniciada una de esas etapas debemos saber cual es el fin que marcará una nueva. De esto ya nos damos cuenta una vez lo tenemos al alcance de la mano o bien cuando ya se ha conseguido y echamos la vista atrás.
Por cierto, estás muy melancólico tu. Un abrazo.
A ver si el próximo fin de semana me paso por la feria de Lorca y cambio el "melan" por "alcoh"
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