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sábado, 14 de junio de 2008
Una Vida en las Aulas
El pasado jueves 12 de Mayo asistí a lo que fue mi última clase. Dicho así no parece nada excepcional y más cuando hay gente que hizo “lo mismo” allá por Febrero (que huevos tienes Ru). A lo que iba, este jueves puse punto y final a mi asistencia a los aularios. Ya no habrá que levantarse más para ir a clase. Ya no habrá más pupitres. Ya no habrá más pizarras verdes y tizas blancas. Ya no habrá más transparencias cortadas por la mitad para ahorrar.
Mi etapa como alumno se ha quedado atrás.
Aún me queda asomarme a hacer algún que otro examen (esperemos que no sean más de 4 y que no se alargue más allá de Septiembre). Pero vamos, que esto llega a su fin, después de 20 años pasando horas y horas en los aularios.
Corría el año 1988 cuando mi extensa vida educativa dio comienzo en aquel colegio Zurbarán de Colmenar Viejo. 3 añitos contaba y según las observaciones que aparecían en los boletines escolares que aún conservo, yo era capaz de realizar órdenes, sabía explicar mis experiencias, conseguía agilidad manual, entonaba bien, tenía resistencia física, buscaba saber más, etc, etc. Qué sería de mí sin todas estas capacidades...(abstenerse comentarios acerca de la agilidad manual).
Desde el año 1989 a 1995 rondé por las aulas del Colegio Nuestra Señora de la Victoria en Villarejo de Salvanés. Que grandes aquellos boletines donde cada actitud que se valoraba venía identificado con una viñeta de Snoopy. Años más tarde, en uno de esos correos que van circulando donde según unas cosas u otras te adjudican un color, un árbol o un personaje animado, a mí curiosamente me salió Charlie Brown y como ya sabéis no creo en las casualidades. Que alegría daba ver todas las casillas rellenas de color verde (Bien) o posteriormente el siempre deseado P.A. (Progresa Adecuadamente). Eso sí que eran evaluaciones interesantes. Se te valoraba tu actitud con tus compañeros y con el maestro, lo ordenado que fueras,; el lenguaje se basaba en lo bien que pronunciases “Mi mamá me mima”; las matemáticas mezclaban agrupar y formar conjuntos con dominar las dimensiones espaciales arriba-abajo, delante-detrás. Cuanto bien nos hizo la evaluación continua.
El periodo que abarca desde 1995 a 1998 lo pasé en aquel Colegio Bartolomé Flores situado en lo alto de la montaña que acoge al pueblo de Mojácar. Allí pasé de la Educación Primaria a la Secundaria. Los P.A. daban paso a los Sobresalientes, que quieras o no, lucen más.
Mi último año en el colegio lo “sufrí” en Purias (Lorca). Estamos ya en el curso 1998/1999.
Llegó el momento del primer gran salto, el primer cambio brusco, ya que se deja el colegio para ir al instituto. Vaya etapa...la adolescencia siempre es una fase alocada. 3º y 4º de la E.S.O. (1999 – 2001) las cursé en el I.E.S. José Ibáñez Martín. Aquí, mis alocados amigos, se cruzaron nuestros caminos.
Por circunstancias que no vienen al caso, yo decidí hacer el Bachillerato en otro lugar, el I.E.S. San Juan Bosco (2001 – 2003). Uno ya se iba encauzando hacia el mundo que más le atraía.
Año 2003: la Selectividad. La puerta hacia la Universidad.
Que raro se hace ver los primeros años de colegio y la Universidad separados únicamente por unos párrafos. Pero así es. Una amplia carrera que llegaba a su punto de máxima intensidad al entrar en la Universidad. El futuro se había ido forjando año tras año pero empezaba a tomar una forma más detallada en esta época. Y han sido 5 años. 5 años que han curtido a esta “pulga” a base de todo tipo de experiencias. No tengo la más mínima duda de que esta época universitaria es de las mejores, si no la mejor dentro de la vida de uno. Sé que la recordaré siempre y seguro que no lo haré con un “ojalá la hubiera disfrutado más” ya que creo que no habría sido posible sacarle más jugo del que le he extraído, académicamente hablando.
Este es el repaso a mi camino de formación hasta la fecha. En siguientes entregas se abordarán estos 20 años desde otros puntos de vista. Hasta la próxima.
Dedicado a:
Almudena García (Gracias seño por mis primeros pasos)
Francisco Baraza “Don Paco” (He sonreído)
Don José Morales (Te caeee la looosaaaa)
Mª Rosario Pérez (Mairo y así nos entendemos todos)
Trinidad Insa (Aún no se ha repuesto del shock de nuestro video)
Pascual García (Ahora mismo como que no caigo en quién es)
Mª Mar Rosario (Mi última tutora)
Y a todos y cada uno de los profesores que me dieron clase en algún momento. Yo me he ido formando a base de trocitos de ellos.
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5 comentarios:
Tio, ¿y que pasa con Peter Flames? Ese pilar académico tan importante para todos no puede faltar en tu dedicatoria. Bueno, y lo de que no tengas unas palabritas de agradecimiento al gran Pepe Murcia es para encerrarte. Juas.
Si tengo que escribir los nombres de todos los profesores que he tenido necesito 3 blogs por lo menos. Por ello escribí los nombres de los que fueron mis tutores. Y al final pongo "y a todos y cada uno de los profesores..." Ya habrá momento para escribir más detalladamente sobre aquellos que fueron más que profesores, o en el caso de Peter Flames, aquellos que ni siquiera actuaron como profesores.
Pablo, una pregunta: ¿Cómo que no viene al caso el motivo por el que decidistes realizar Bachillerato en otro instituto en una entrada en la que hablas precisamente de la educación que recibistes? ¿Acaso quieres escondernos el verdadero motivo por el cual prescindimos de tu presencia durante dos años? ¿Se puede considerar este hecho como un abandono de nuestra "comunidad"? ¿A qué huelen las nubes?
En realidad son varias preguntas pero solo tenía pensado hacer una en principio. Vaya historial académico tienes. Es todo un logro que "solo" te hayamos aguantado nosotros durante todo este tiempo :P
La única razón por la cual no he sido más detallista es por no hacer más larga una entrada que ya de por sí quedó extensa. No hay nada que ocultar. Los motivos los sabéis más que de sobra. Nuestra comunidad nunca se ha visto abandonada por cuestiones de distancia y eso queda claro día tras día. Por desgracia no puedo decirte a qué huelen las nubes, como bien sabes yo soy más de ir pegado al suelo (sobre todo si voy en bici).
El merito de aguantarme es tanto como el de aguantarte yo y en definitiva el de aguantarnos todos y cada uno.
Bienvenido al blog, se te echaba en falta.
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