martes, 13 de julio de 2010

Campeones del Mundo

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ SÍÍÍÍÍÍÍÍÍ !!!!!!!!!!
Por fin el fútbol mundial ha sido justo. Por fin este gran país ha alcanzado la cima de la gloria. Que España es un país excepcional es algo que todos sabemos (aunque no lo sepamos apreciar y valorar en su justa medida). Es un país excepcional por muchas razones: nuestra cultura, nuestra historia, nuestra geografía, nuestra gastronomía, nuestro clima, nuestra gente y nuestros logros. Logros en los más diversos campos de la artes y las letras; las ciencias y por supuesto los deportes. Ya habíamos saboreado el éxito de tener a españoles en lo más alto del panorama mundial en disciplinas tan variadas como el ciclismo, el tenis, el baloncesto, el atletismo, el automovilismo, etc, etc.
Pero bien es sabido que el deporte rey es el Fútbol. El Fútbol mueve multitudes. Es una forma de vida. Es parte fundamental de nuestro día a día. Son las batallas de esta era moderna, donde se forjan los héroes de las epopeyas que hemos de relatar a nuestras generaciones venideras. Y por ello, España tenía una cuenta pendiente. A este gran país le hacía falta ese triunfo a escala mundial.
Hace dos años, el viejo continente sucumbió a nuestra nueva forma de entender el fútbol. Volvimos a ser emperadores de Europa. Aquello fue un acontecimiento imborrable en la memoria de muchos y para nosotros los webodelios más aún. La Eurocopa nos aportó esa inercia ganadora que volatilizó esa negatividad y ese pesimismo ante las grandes competiciones.
Este año, todo apuntaba a que tenía que ser nuestro año: la continuidad del grupo, aliñada con pizcas de savia nueva y salteada con la experiencia, la serenidad, la humildad y el buen hacer del señor Del Bosque (el mayor error de su eminencia Don Florentino).
Y llegó. En un campeonato que fuimos recorriendo de menos a más, dando sólo pinceladas de lo que realmente éramos hasta encontrarnos con el digno rival alemán (qué gran final se perdió Sudáfrica). Y llegó. Estar en la final ya era historia, pero aún quedaban capítulos por escribir en ella. Y usando por tinta la sangre que brotaba de las heridas que los tulipanes nos provocaban con el inexplicable consentimiento de Mister Howard “me tienes hasta los” Webb, esta selección redactó su episodio más glorioso.
De la mano del buen fútbol y de la sencillez de la buena gente, todo un país aupó las manos de nuestro San Iker a la hora de alzar al cielo la hermosa copa de Campeones del Mundo.

¡¡¡ VIVA ESPAÑA !!!

1 comentario:

Rubén García dijo...

Campeones del mundoooooooo yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeehhhh!!!
Madre mía, que suerte estamos teniendo con tantos éxitos que celebrar.
Calla calla, que aun Sneijder dice que el arbitro le ha robado a Holanda!! Coño, poniéndonos estrictos quizás Puyol debería haber sido expulsado pero también es cierto que cuando eso ocurriese ellos llevarían jugados más de media hora con 9 jugadores como mucho. Vamooooosss, no me jodas... lo que hay que oir!!!