Marchemos hijos de la luz, marchemos prestos como el viento,
y gritando palabras sordas derribaremos pilares infestos
de años de corrosión, por sociedad impuestos,
sin saber a donde llegar marcharemos.
Solo decid a que lugar marchar e iremos incluso mas allá,
aunque cientos de pasos mal dados hallemos, y aún más hostil sea el terreno
más aliento recobraremos,
al darnos cuenta que a nuestro lado marcha el hermano-amigo querido
que al llegar a viejos quizás un sueño, un hermoso sueño nos devuelva
por un instante, un solo momento.
Allá donde estéis, recordad un amigo, donde vayáis, llevadme consigo,
y tened presente que tropecéis o no, esta mano amiga os aguarda,
para marchar por siempre, prestos como el viento.
2 comentarios:
Mola Cristo, como siempre viniendo de ese coco.
gracias tio(cuando vengas me das un toke)
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