Banderas sin colores, países sin fronteras,
aguas cristalinas y a la vez endiabladas
por cielos azules de nubes rasgadas.
Crisantemos y azucenas de mismos olores,
en prados yermos donde calaveras de tez
gulesca se funden en desiertos con buitres
danzando en circunferencia sagrada, uno
tras otro en busca del hueso perfecto.
Sangre de valientes, de inocentes,
de cobardes y traidores, de intelectuales,
de reyes…seca en la memoria,
para siempre.
Anoche, una vez más el olvido se cernió
sobre mi, como la goma de un niño se
desliza sobre los trazos del cuadro
que un día el lápiz dibujó.
3 comentarios:
Ok.
jejejej,por finnnnn,un comentario,jejej
Que grande Pablo XDDD
Es lo mínimo que podía hacer por ti
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