Esa figura desfigurada, transportando una hermosura ni oscurecida, ni marchita, ni ausente, ni retraída, sino simple y llanamente inexistente.
Esa efigie de contorno chocarrero conformando un paisaje atroz, repugnante, repulsivo y desagradable.
Esa hechura fruto de un acto burlesco y bufón carente de gracia; un esperpento tan caricaturesco como irrisible, portando una fachada fachosa y deslucida.
Esa vitrina malcarada, antiestética, grotesca y... y... joder, basta de rodeos...y FEA, ante todo y sobre todo: FEA.
Esa efigie de contorno chocarrero conformando un paisaje atroz, repugnante, repulsivo y desagradable.
Esa hechura fruto de un acto burlesco y bufón carente de gracia; un esperpento tan caricaturesco como irrisible, portando una fachada fachosa y deslucida.
Esa vitrina malcarada, antiestética, grotesca y... y... joder, basta de rodeos...y FEA, ante todo y sobre todo: FEA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario