Según se nos dijo en la asignatura de literatura y según comprobamos en los libros que leemos así como en las películas, series y demás programas televisivos que vemos, toda historia viene determinada por un inicio, un nudo y un desenlace.
Supongo que si fuera hombre que sigue las reglas, si quisiera contar una historia debería hacerlo acatando las pautas comentadas.
Para bien o para mejor, como bien sabéis, soy hombre que se crea sus propias directrices y más cuando se trata de colorear una página con trazos que se transformen en letras que conformen un escrito que simulen lo que pienso, siento y vivo.
Hay quien decía que pensaba luego existía, vamos que incrédulamente diremos que vivía. Pero, ¿se puede vivir pensando? ¿Se puede pensar en vivir? ¿Hay posibilidad de pensar lo que se siente o de sentir lo que se piensa? O acaso, ¿se deja de sentir cuando se piensa en lo que se siente? ¿Existe alguna forma de sentir que se vive? ¿Se puede vivir sintiendo? Es más, ¿se puede pensar lo que pienso? ¿Se puede sentir lo que siento? ¿Se puede vivir como vivo?
Que cada cual borre los símbolos de interrogación que crea oportunos y que a su vez añada algún que otro símbolo exclamativo, eliminando la incertidumbre y acentuando así lo que para él/ella/ello sea una sólida afirmación.
Sin capacidad para establecer un inicio concreto, sin intención de detallar un nudo y con la duda de no saber si existe un desenlace apropiado para él/ella/ello y viceversa, me limito a desahogarme, despresurizando mi cápsula interior a la que le desbordan los pensamientos. O, ¿son sentimientos? O más bien, ¿son vivencias?.
…malditamente bendita sea la vivencia que me hizo sentir aquello en lo que no puedo dejar de pensar…
…soy el culpable de una duda de la cual no sé si formo parte…
…el aroma, el tacto y el sabor de la imagen que desde el espejo oigo hablar…
Supongo que si fuera hombre que sigue las reglas, si quisiera contar una historia debería hacerlo acatando las pautas comentadas.
Para bien o para mejor, como bien sabéis, soy hombre que se crea sus propias directrices y más cuando se trata de colorear una página con trazos que se transformen en letras que conformen un escrito que simulen lo que pienso, siento y vivo.
Hay quien decía que pensaba luego existía, vamos que incrédulamente diremos que vivía. Pero, ¿se puede vivir pensando? ¿Se puede pensar en vivir? ¿Hay posibilidad de pensar lo que se siente o de sentir lo que se piensa? O acaso, ¿se deja de sentir cuando se piensa en lo que se siente? ¿Existe alguna forma de sentir que se vive? ¿Se puede vivir sintiendo? Es más, ¿se puede pensar lo que pienso? ¿Se puede sentir lo que siento? ¿Se puede vivir como vivo?
Que cada cual borre los símbolos de interrogación que crea oportunos y que a su vez añada algún que otro símbolo exclamativo, eliminando la incertidumbre y acentuando así lo que para él/ella/ello sea una sólida afirmación.
Sin capacidad para establecer un inicio concreto, sin intención de detallar un nudo y con la duda de no saber si existe un desenlace apropiado para él/ella/ello y viceversa, me limito a desahogarme, despresurizando mi cápsula interior a la que le desbordan los pensamientos. O, ¿son sentimientos? O más bien, ¿son vivencias?.
…malditamente bendita sea la vivencia que me hizo sentir aquello en lo que no puedo dejar de pensar…
…soy el culpable de una duda de la cual no sé si formo parte…
…el aroma, el tacto y el sabor de la imagen que desde el espejo oigo hablar…
2 comentarios:
Y que coño pongo yo ahora?? lo que pienso o lo que siento?? Por cierto, a ver si nos vemos esta semana y nos tomamos un cafetito que ya hay ganas!! Además, tengo que ponerte los dientes largos con la sesión de paintball... jajajja
Saludos campeón!
Yo sigo esperando esa entrada que ibas a poner tras la batalla campal. ¿Tan mal acabaste que no tenías ni los dedos en buen estado?
Intentaré encontrar un ratillo para el café entre el trabajo, el proyecto y demás historias que me traen de cabeza.
Un abrazo.
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