Y entonces es ahora, así, cuando la mente vuela libre, aunque duela y no calibre cuánto… un deseo como otros tantos, reo del encanto de la rubia que se aleja entre las cortinas de lluvia que me despejan de la rutina… no camina, sólo se desvanece mientras el desasosiego crece, pues lo riego con soledad.
Y entonces es ahora, así, cuando ni tu respuesta ni mi pregunta se cruzan, el querer se capuza ante la chapuza que el orgullo ha llevado a cabo convirtiéndome en esclavo de aquel beso tuyo, no rehúyo nuestro encuentro simplemente destruyo el epicentro del que pende esta historia, cuyo sentido depende de la oratoria de este corazón perdido, no vencido pero sí en vías de extinción y no hay salvación sin nadie que al rescate acuda, alguien que mate esta duda sobrada de espinas y frialdad.
Y entonces es ahora, así, cuando tus ojos no me lo dicen o con los míos no lo veo mas no creo que cicatricen las heridas que no sé si tengo y de las que tanto arengo para disimular los caprichos del destino que tal y como se va, vino, por este camino que nos llevó a donde yo quería y tú elegiste, donde dijiste que era culpa mía, donde te despediste con ternura fabricando mi tortura futura, mi triste eternidad.
Y entonces es ahora, así, cuando bajo al garaje y mando al carajo el aprendizaje de las buenas maneras aunque no es la primera, ni la última va a ser, que me cague en la madre que parió a los fantoches que se dedican a romper coches y a robar de noche nuestra tranquilidad.