sábado, 20 de diciembre de 2008

Vuelvo a casa por Navidad

Dentro de una hora tomaré el autobús que me llevará de vuelta a mi casa fraternal donde sé que se me espera con los brazos abiertos e infinidad de actividades.
Todo eso está muy bien, pero sinceramente, lo que yo realmente deseo es que me reciban con una caja de aspirinas. Esta vez la maleta va cargada de un resacón de tres pares de narices.

Nos vemos por Lorca.

1 comentario:

Rubén García dijo...

jajajajaj.
axoooooooooooooooooooooo!!
Anda que avisas con tiempo!! con una hora de antelación, ni más ni menos...
Ya me contarás como fue la cena de empresa...y por cierto, no puedes ir dando la nota en esa cena tío :P