domingo, 17 de agosto de 2008

Christopher Nolan (El Caballero Oscuro)

Hace unas semanas que he retomado, muy gustosamente, uno de mis mayores placeres: ir al cine. Se echaba mucho en falta el volver a sentirme fascinado por el poder de la pantalla grande y dejarme envolver por el atronador sonido. Aunque no he dejado en ningún momento de leer toda noticia sobre el mundo del celuloide, ni he dejado de visualizar la infinidad de nuevos trailers y demás avances y ni mucho menos he dejado de ver películas en televisión, en dvd, etc. Pero no hay nada que se pueda comparar a las sensaciones que se experimentan en una sala de cine (y por favor no me saquéis esta frase fuera de contexto). Esta entrada no va a tratar de mi gusto hacia el mundo del cine de una manera global sino dedicarlo a hablar sobre un auténtico genio; un maestro como pocos. El cine es el séptimo arte y Christopher Nolan es un artista de pies a cabeza. Oí hablar de él con rumores y vocecillas que mencionaban su buen hacer con una película basada en un relato corto de su propio hermano. Se trataba de Memento, su segundo largometraje. Lo único que me atrajo en un principio de dicho film era el hecho de que la protagonista femenina fuera la misma que interpretaba a Triniti (Carrie-Anne Moss) en la fantástica Matrix, pero ni eso me animó a verla. Un viernes de tantos otros me vi en el sofá viendo el estreno del Canal + (el estreno de las 22:00 horas no el de la madrugada, ese lo dejo para otra entrada). El título de la película era Insomnio y a parte de tener un excelente reparto (Al Pacino, Robin Williams y Hilary Swank) y una buena trama basada en un escrito de Stephen King, había algo más que no dejaba indiferente; un puntito particular que no sabría definir pero que tenía su procedencia en la persona tras la cámara que no era otro sino Nolan. No obstante fue años más tarde cuando quedé prendado totalmente por el buen hacer de este director. Con cierta sorpresa, cierto desconcierto y cierto temor leí que el nuevo proyecto para relanzar uno de los grandes personajes de cómic iba a estar encabezado por Christopher Nolan. Y como bien podréis imaginar, Batman Begins me encantó. La historia del origen del justiciero nocturno de la ciudad de Gotham resultó magnífica. Un espectacular reparto, no sólo por nombres sino por el resultado de sus interpretaciones daban un muy digno nuevo punto de vista al hombre murciélago y al mundo que lo rodea. Desde entonces seguí cada paso de este director esperando con entusiasmo su siguiente obra. The Prestige (El Truco Final) no se hizo esperar mucho. En esta mágica historia Nolan repetía con parte del reparto con el que trabajó en Batman Begins y el resultado volvía a ser más que notable. Una gran historia, muy bien llevada, muy bien tratada y con un gran final. Ante tal devoción por este hombre, volvió a mi cabeza aquella película que me hizo ver su nombre por primera vez. Ví Memento y mi predilección por el trabajo de Nolan no hizo más que crecer. Volvía a mostrarme algo diferente a la vez que muy bueno. Todo esto no hacía más que incrementar mis ganas por ver la esperadísima continuación de Batman Begins. El Caballero Oscuro prometía algo grandioso. Nolan ya había demostrado que sabía muy bien como tratar todo aquello que tuviera entre manos. El personaje junto a los actores ya habían pasado el test tras la primera película y había queda muy claro que todos estaban a la altura. Quedaba ver si el dicho de “segundas partes nunca son buenas” haría acto de aparición o no. El Viernes llegó mi momento. El Caballero Oscuro hacía su aparición en la gran pantalla y durante 2 horas y media (que se me quedaron cortas) disfruté de una auténtica obra de arte. Soy fiel seguidor de la idea de que el cine está sobre todo para ver estas grandes superproducciones ya que es en ellas donde se le puede sacar todo el jugo a las posibilidades que da una sala de cine. Pero super héroe y efectos especiales a parte (fantásticos, fantásticos, fantásticos), la película es una gozada. Las interpretaciones de todos y cada uno de los actores y actrices es para enmarcar. Nunca hubo un Bruce Wayne/Batman como Christian Bale; un Joker como Heath Ledger (lo que el cine ha perdido, descanse en paz); un Alfred como Michael Kane; un comisario Gordon como Gary Oldman; un Harvey Dent como Aaron Eckhart (su transformación hacia Dos Caras es espectacular). Christopher Nolan hace simplemente un trabajo extraordinario en una película donde ocurren infinidad de cosas. El manejo de las historias, el saber entrelazarlas, el reinventar unos personajes ya tan conocidos de antemano y llevarlos hacia un mundo nuevo y explosivamente majestuoso. Intensidad, sin aliento, trepidante, oscura, trágica, emocionante... El Caballero Oscuro es una película sencillamente magnífica.

2 comentarios:

Pedro dijo...

A mi también me parece impresionante. Menudo joker.

Rubén García dijo...

Perico!! es que has ido a verla y no me has dicho nada?? Bueno, yo iré este miércoles que es una de las pelis que tengo pendientes. Mientras tanto espero que nadie se marque un spoiler.