Atrás queda otro fin de semana de huída de la soledad cartagenera; otro fin de semana de revitalizantes risas variadas y descanso inexistente.
Delante tengo un Lunes de palillos en párpados y cafés en vena; un Lunes de inquietudes contrariadas y madridismo abatido.
Hoy se despide Raúl. Sé que el Madrid es mucho más grande que un solo jugador, pero reconozcamos que hoy el Madrid es menos grande. Hoy su escudo brilla menos. Hoy su camiseta es menos blanca. Hoy el Madrid se queda hueco. Hoy se va su alma.
Y lo hará enmarcado en un acto de “homenaje”. Pero en estos casos se me plantea la duda de si estos eventos son necesarios, buenos, acertados o si por el contrario son intrascendentes, malos y desatinados. Se supone que un homenaje es un momento de exaltación hacia el respeto y los logros cosechados por el homenajeado; un acto de cortesía, de afecto, de reconocimiento. O quizás sólo sea un mero trámite de hipocresía, de escaparate, de falsedad; una manera de ensalzar de forma ficticia y resumida todo aquello que no fue considerado durante su realización; todo aquello que fue ninguneado e incluso criticado.
Las personas únicas y grandiosas lo son día a día; las personas especiales hacen maravillas a todo momento; las personas legendarias se concentran en los pequeños detalles. Y por ello, no requieren de una ceremonia tan espectacular como momentánea. No hay discurso que merezca la pena.
Si realmente se aprecia el trabajo de alguien. Si realmente se quiere agradecer el esfuerzo, la dedicación, el buen hacer, el compañerismo y la amistad, ahórrate los homenajes y céntrate en los pequeños detalles.
No hay entrada webodeliana que merezca la pena, peo he aquí ésta, que podría aprovecharla como “homenaje” al anfitrión generoso, al atento organizador, al incomparable amigo. O podría utilizarse como crítica o manifestación. O simplemente podría utilizarse como otra banal excusa para escribir la siguiente serie de despropósitos, pero eso sí, sin perder el encanto, sin perder la elegancia.
Es un oso marino / pero le mola mi pepino.
Es un cachalote / pero le mola mi garrote.
Es una novata / pero le encanta mi horchata.
Es un poco infantil / pero le mola mi miembro viril.
Es algo violenta / pero le mola mi herramienta.
Es basta como un roble / pero le molan mis partes nobles.
Es bastante bruta / pero le mola mi callaputas.
Tiene cuerpo de bolo / pero le mola mi chirimbolo.
Tiene pelo de estropajo / pero le mola mi badajo.
Las tiene a ras de suelo / pero le mola mi ciruelo.
En vez de pies tiene quesos / pero le mola éste que llora espeso.
Su estilista está de huelga / pero le mola lo que aquí me cuelga.
Nota: No hay palabra mal dicha, sino mal interpretada. No hay palabra malsonante, sino oído sensible. No hay palabra malintencionada, sino contexto inapropiado. No hay palabra absurda, sino boca inexperta. No hay palabra dolorosa, sino mentes turbulentas.
Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
lunes, 26 de julio de 2010
Homenajes in_necesarios
lunes, 19 de julio de 2010
Chat de autovía
Ingenuo de mí al pensar que el regresar a España iba a significar poder descansar.
De vuelo en vuelo
Y tiro para que el ánimo no caiga al suelo.
Hay gente a la que se le echaba mucho de menos (aunque parezca increíble) y esto hace que uno no pierda la oportunidad de pasar un rato con ellos, cueste lo que cueste, sin importar el dónde, ni el cómo.
No tiene importancia
que de aquí a allí
haya la misma distancia
que de allí a aquí.
Una vez reunidos, con el estómago lleno y con el saco de abrazos abierto, surge una propuesta rebosante de información mal explicada, información mal entendida, información camuflada, información tergiversada e información ausente.
No decir toda la verdad, no es mentir,
eso está claro,
tanto como mandarte a tomar por donde los pepinos pierden el encanto,
pero sin reparo.
La velada fue agradable y desgastó fuerzas a la par. Pocas cosas en la vida hay mejores que ver a un amigo risueñamente radiante y echar unas risas con otros de la misma especie junto a unas simpáticas chiquillas.
Dicen que el fin justifica los medios,
Pero lo inesperado nos atrapó en su asedio.
Y lo que encontramos a mitad de camino
Hubiera justificado el no llegar al destino.
Una travesía automovilísticamente tranquila hasta que el conflicto entre mapas físicos y rutas GePéSimas confundió al experto copiloto, al generosos conductor y a los no menos triviales residentes del asiento de atrás.
Entre la A-35 a Xátiva y Valencia
Y la A-35 a Almansa y Albacete,
Eludiendo a la evidencia
A ver por dónde te metes.
Total, que tras tanto sinsentido, hubo que tomar el siguiente cambio de sentido, y visto lo visto todos hubiésemos sentido y mucho el no habernos equivocado.
Dicen que el que tiene boca se equivoca.
Y el que tiene papel y boli provoca.
La primera pasada de ellas fue fugaz. La curiosidad llamó a nuestra puerta y lanzamos nuestra poca vergüenza por la ventanilla.
La segunda pasada fue nuestra y vino acompañada de sonrisillas traviesas.
La tercera pasada fue el inicio del disparate, es decir, del escaparate de las manchas de tinta sobre la cara en blanco de nuestro conflictivo mapa. La carretera se convirtió en un chat improvisado, donde los mensajes se enviaban a una media de 140 km/h.
La anómala conversación se inició con los 9 números con lo que llamar al teléfono del melenudo conductor y continúo con los mensajes siguientes (más o menos):
Ellas: “¿DÓNDE VAIS?”
Nosotros: “A MONCADA, ¿ Y VOSOTRAS?”
E: “AL FIB”
N: “NOS APUNTAMOS”
E: “
”
N: “¿TOMAMOS ALGO?”
E: “RON”
N: “NOSOTROS PONEMOS LA COLA COCA-COLA”
E: “¿RON?”
N: “¿PARAMOS EN LA SIGUIENTE ESTACIÓN?”
(((Y paramos)))
Yo no creo en el destino. No me gusta la idea de aceptar que mi vida ya está planificada, que lo que he de vivir ya está escrito.
Yo siempre he dicho que yo escribo el camino a mi manera
Con valentía y tirando siempre hacia delante.
Vivir lo inesperado, escribiendo por la carretera
Fue un guiño al “vivir el momento”, curioso y excitante.
miércoles, 14 de julio de 2010
Un paraíso llamado Malasia
Esta es la entrada de la felicidad.
Me encuentro en un momento de mi vida en el que siento dentro de mí tantas cosas, que sólo se me ocurre resumirlas en la palabra felicidad.
En estos últimos 5 meses he vivido a una velocidad vertiginosa. Las oportunidades que se me han ido presentando son extraordinarias. Es muy reconfortante el comprobar que todos los esfuerzos realizados durante mi etapa de formación, ahora se están viendo recompensados con todo lo que estoy viviendo.
“Los triunfos en la vida están diseñados para los valientes”
Dos meses en Toulon inolvidables, donde las experiencias tanto profesionales como personales fueron más que gratificantes. Un aprendizaje intensivo.
Un mes y pico de travesías submarinas haciendo escalas en lugares dispares que le hacen a uno abrir los ojos ante lo que hay más allá de las pantallas de nuestros inertes televisores.
Pero todo esto sólo era el preámbulo de lo divino; sólo fue la preparación para tener acceso a las puertas del Edén. He descubierto mi paraíso y en él he pasado 13 días maravillosos.
Allí donde la amabilidad es una cultura.
Allí donde la sonrisa es un lenguaje cotidiano.
Allí donde el lujo, los negocios y lo cosmopolita se confunde con lo clásico, el descanso y lo tradicional.
Allí donde los gigantes de acero y cristal acarician el cielo.
Allí donde la naturaleza sobrevive con su fauna y su flora más exótica.
Allí donde el placer se hace eterno.
martes, 13 de julio de 2010
Campeones del Mundo
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ SÍÍÍÍÍÍÍÍÍ !!!!!!!!!!
Por fin el fútbol mundial ha sido justo. Por fin este gran país ha alcanzado la cima de la gloria. Que España es un país excepcional es algo que todos sabemos (aunque no lo sepamos apreciar y valorar en su justa medida). Es un país excepcional por muchas razones: nuestra cultura, nuestra historia, nuestra geografía, nuestra gastronomía, nuestro clima, nuestra gente y nuestros logros. Logros en los más diversos campos de la artes y las letras; las ciencias y por supuesto los deportes. Ya habíamos saboreado el éxito de tener a españoles en lo más alto del panorama mundial en disciplinas tan variadas como el ciclismo, el tenis, el baloncesto, el atletismo, el automovilismo, etc, etc.
Pero bien es sabido que el deporte rey es el Fútbol. El Fútbol mueve multitudes. Es una forma de vida. Es parte fundamental de nuestro día a día. Son las batallas de esta era moderna, donde se forjan los héroes de las epopeyas que hemos de relatar a nuestras generaciones venideras. Y por ello, España tenía una cuenta pendiente. A este gran país le hacía falta ese triunfo a escala mundial.
Hace dos años, el viejo continente sucumbió a nuestra nueva forma de entender el fútbol. Volvimos a ser emperadores de Europa. Aquello fue un acontecimiento imborrable en la memoria de muchos y para nosotros los webodelios más aún. La Eurocopa nos aportó esa inercia ganadora que volatilizó esa negatividad y ese pesimismo ante las grandes competiciones.
Este año, todo apuntaba a que tenía que ser nuestro año: la continuidad del grupo, aliñada con pizcas de savia nueva y salteada con la experiencia, la serenidad, la humildad y el buen hacer del señor Del Bosque (el mayor error de su eminencia Don Florentino).
Y llegó. En un campeonato que fuimos recorriendo de menos a más, dando sólo pinceladas de lo que realmente éramos hasta encontrarnos con el digno rival alemán (qué gran final se perdió Sudáfrica). Y llegó. Estar en la final ya era historia, pero aún quedaban capítulos por escribir en ella. Y usando por tinta la sangre que brotaba de las heridas que los tulipanes nos provocaban con el inexplicable consentimiento de Mister Howard “me tienes hasta los” Webb, esta selección redactó su episodio más glorioso.
De la mano del buen fútbol y de la sencillez de la buena gente, todo un país aupó las manos de nuestro San Iker a la hora de alzar al cielo la hermosa copa de Campeones del Mundo.
¡¡¡ VIVA ESPAÑA !!!