Este es nuestro blog. Nuestro punto de encuentro. Nuestro refugio. El blog de los webodelios.
sábado, 30 de agosto de 2008
Felicidades Pedrito!!!
Cumpleaños feliz
Cumpleaños feliz
Te desean los webodeliooooos
Cumpleaños feliz
Feliz, feliz en tu día
Amiguito que Dios te bendiga
Que reine la paz en tu día
Y que cumplas muchos más
Porque es un chico excelente
Porque es un chico excelente
Porque es un chico excelenteeeeeeeee
Y siempre lo será
viernes, 29 de agosto de 2008
De tal Capricornio tal chota
Alzaos hijos de la locura y amantes de la palabra. El mundo os reclama.
Yo, nombrado capricornio por el mismísimo señor de los cielos (aquel chiquillo caprichoso que se dedicó un día de su eterna existencia a jugar con las estrellas).
Yo, excelentísimo chota del universo webodelia por la gracia soberana de sus cuerdos partícipes.
Creo esta nueva entrada con el propósito de abrir una ventana para que la gente exprese sus conclusiones ante el resultado de la reciente encuesta publicada en el blog.
Ánimo, no se corten.
Un día de añoranza desbocada
De mi mente a mi boca, de mi boca al papel
Escribo lo que siento, no reprocho nada
Al parecer al dibujar mi alma, se me escapó el pincel
Hay controversia, hay confusión
Comentarios, encuestas, todos dan su opinión
De alegría botan hasta mis pelotas
Duda no hay ni gota, Pablo está como una chota
viernes, 22 de agosto de 2008
Otro punto de vista
jueves, 21 de agosto de 2008
frases y sucesos celebres del grupillo
domingo, 17 de agosto de 2008
Christopher Nolan (El Caballero Oscuro)
Deshaciendo la maleta
Otro año más volvimos a juntarnos en la casa de campo de la abuela de Rubén en Puerto Lumbreras para pasar allí un fin de semana como venía siendo habitual los últimos años. Creo que hablo por todos si digo que esta es una de las citas que se esperan con mayor ilusión. Sin embargo tengo la impresión de que ya no es lo mismo. Con cierto grado de abatimiento veo que el aura que rodea al evento en sí es bastante distinto a como solía ser antaño. La gente cambia junto a sus gustos y su manera de interpretar el ocio y el divertimento, lo cual entiendo ya que yo no me excluyo de este saco. Lo que me cuesta más asimilar es que esas nuevas atracciones ensombrezcan, sustituyan, aplasten y entierren aquellas cositas que en un principio eran los pilares que sostenían esta reunión amistosa. No sé si vosotros tendréis la misma impresión que yo, al menos a la hora de reconocer que algo ha cambiado; que algo nos hemos dejado por el camino; que ya no es lo mismo. A lo mejor exagero y saco de contexto una situación que para muchos puede parecer de lo más normal. A lo mejor soy demasiado nostálgico. A lo mejor vivo anclado en la infancia más infantil, valga la redundancia, pero entre lomos, chuletas, longanizas, hamburguesas y demás, yo echo de menos las meriendas con pan de molde y nocilla o a base de pandorinos o doowap’s. Echo de menos los botes de ese granizado, limonada o como se le quiera llamar que no sabía uno cuando sacarlo del congelador para poder servirlo como se debía. Sinceramente, llega un momento en que sólo veo unas olimpiadas en las que se lucha mano a mano para ver quien bate los records de litros de cerveza bebidos junto al maratón de horas durmiendo. Gente “nueva” y nos falta Kiko. Este año ya ni siquiera ha sobrevivido el gran clásico de los globos de agua. Los intentos por mejorar, por ampliar el universo de aquel acontecimiento veraniego nos ha llevado, bajo mi punto de vista, a un puerto muy alejado de lo que a mi parecer se pretendía. Reconozco que yo no he puesto mucho de mi parte. Reconozco que aún percatándome de la situación, aún viendo como la ilusión de cada verano se iba destruyendo, yo actué de la manera más cobarde, apartando la vista y marchándome a otros lugares. Pasando más tiempo fuera que dentro de la casa, perdiéndome incluso alguna cena y alguna partida del siempre chispeante party. Supongo que mi reacción fue un síntoma de no sentirme a gusto con la situación. Por la parte que me corresponde, os pido perdón por mi comportamiento durante estos días. De siempre he defendido que no importa el dónde, ni el qué, ni el cómo, sino que sólo merece la pena la compañía. La gente con la que compartes algo es lo que realmente hace que disfrutes o no, pero el pasado fin de semana, en muchos momentos, no hubo siquiera un quién. Gracias de todos modos por seguir brindando gratos momentos. Como siempre, la maleta pesaba más en el viaje de vuelta que en el de ida debido a la cantidad de risas que me traje. A seguir disfrutando del veranito.